Antes de adoptar el nombre de Copa América, se jugaba el Sudamericano, teniendo en 1967 su última edición. El torneo constaba de un todos contra todos en un país sede, en este caso sería Uruguay. En un mes una selección inexperta y debutante de Venezuela le tocaba jugar contra los todopoderosos Chile, Uruguay, Argentina y Bolivia.
Su primer encuentro fue contra el conjunto austral, cuya capital es Santiago, el comienzo fue el menos indicado. El equipo criollo para disputar este encuentro no contaba con su principal figura como lo era Luis Mendoza por haber tenido una pelea callejera días anteriores al juego y se le prohibió salir del país, luego conseguiría un trámite para jugar el sudamericano. El partido contra la “roja” los vinotintos bajaron del avión tan solo media hora antes de comenzar el encuentro. Un mal comienzo.
Con dos aspectos en contra desde el inicio del juego, Venezuela se encontraría con una tercera “piedra de tropiezo”. Los 11 vinotintos listos para salir, cuando el árbitro del encuentro mandó a cambiar de uniforme al seleccionado criollo por su similitud en cuanto a colores con el combinado austral. Nuestra oncena no había llevado un uniforme alternativo, por lo que buscaron en los depósitos del estadio Centenario de Montevideo donde jugaba el Peñarol (campeón de la Copa Libertadores de ese año) y encontraron 11 camisetas del equipo aurinegro, con las cuales vistieron en su primer encuentro de “Copa América”. El partido finalizaría con un marcador adverso de 2-0 y con una estupenda actuación de Vitto Fassano, portero vinotinto.
Fuentes:
Memorias de nuestro balompie - Agustin Rodriguez Weil.
www.futbolete.com
http://www.minci.gob.ve/entrevistas/3/14526/rafa_santanaprimer_golenezolano.html
