El sistema descenso empleado en nuestra
primera división nacional y en las principales ligas europeas es fácil de
entender: los que cosechen la menor cantidad de puntos posibles en toda la
temporada descenderán a la categoría inferior. Bastante sencillo, sin embargo
no en todas las ligas de fútbol mundial así sucede.
En países como Argentina y México, por
ejemplo, toman en cuenta el número de partidos en las últimas 3 temporadas (si
las jugó en la primera categoría) y los puntos que han sacado en este tiempo.
El promedio perfecto siempre será de 3.
En Argentina específicamente funciona
perfectamente así: los dos peores promedios de los 20 equipos, descienden
directo al final de la temporada. El antepenúltimo y el siguiente (17 y 18)
juegan lo que llaman “La Promoción” contra el 3ero y 4to de la Primera División
B Argentina. Sigue manteniéndose un sistema sencillo de comprender, quizá
distinto a tradicional, pero entendible.
Este tipo de sistema ha sido elegido para que
desciendan los equipos que no presenten un buen rendimiento en los últimos
torneos, aunque también es una forma de “proteger” la categoría de los equipos
grandes, de manera que sean capaces de hacer un mal torneo y poder recuperarse
a tiempo y sin correr el riesgo de perder la categoría de forma imprevista.
Este sistema fue
implementado luego de que 2 de los considerados
“5 grandes de Argentina” bajaron de forma directa a la Primera División B; San
Lorenzo (1981) y Racing (1983). Sin embargo este sistema no impidió el año
pasado el recordado descenso de River Plate.
Pensando en este sistema, tenemos que en el
mismo Torneo Apertura Argentino, a falta de una fecha, los únicos clubes
capaces de ganar dicho campeonato son Arsenal de Sarandí (35 puntos +14), Tigre
(35 puntos +14) y Boca Juniors (33 puntos).
Este fin de semana Tigre juega contra
Independiente de Avellaneda, Arsenal de Sarandí frente a Racing y Boca frente
Gimnasia, parece un desenlace final de infarto en el que cualquier resultado
cambia radicalmente el liderato, pero hay algo más.
Tigre, que es aspirante al título, ¡No ha
asegurado la permanencia en Primera División A para la próxima temporada! Posee
uno de los peores promedios del torneo y está luchando por no descender. Debe ganar
este domingo y depender de otros resultados, primero para salvaguardar su
estadía en la categoría y adicionalmente, para salir campeón de Argentina.
Dirigentes del fútbol argentino aseguran que,
en caso de que Tigre salga campeón y descienda a Primera B, mantendrá el título de Clausura y
su cupo directo a la Copa Libertadores 2013. El campeón de Argentina puede
jugar en la B y en la Copa Libertadores al mismo tiempo
DASO
(tuiterdediego) para Tercera Amarilla